
Tengo todo un camino por delante que no sé a dónde me lleva. Ya podíamos venir a este mundo con un mapa, o encontrarnos de vez en cuando con alguna indicación. A veces uno tiene que dejarse llevar por la intuición, y arriesgar, asumiendo que lo que se vaya a encontrar puede o no ser lo que esperaba, o puede incluso ser mejor que lo que esperaba. Quizás que la mejor opción sea avanzar y dejarse sorprender, sin aspirar a encontrar nada en concreto, simplemente disfrutando de la travesía con cada cosa que encontremos.