jueves, 10 de junio de 2010

Marketing


Cada día, al salir a la calle, realizamos nuestra pequeña "campaña de marketing". Te pones una ropa, adoptas una actitud, sonries - no sonries, interactuas con quien se te cruza en tu camino....

Curiosamente, mi nuevo compañero de proyecto es alguien de mi empresa con quien nunca había hablado hasta ahora, pero, nos conociamos de vista. Tras una semana trabajando juntos me dice que se ha sorprendido, porque él pensaba que yo era una "borde", y sin embargo ahora se ha dado cuenta de que realmente soy "simpática". Por otro lado, hace un mes, un desconocido de mi empresa me escribió un mensaje ligoteando porque decía que le había llamado la atención y quería conocerme.... para unos días después darse cuenta de que yo no era tan simpática como pensaba.

Esta semana he empezado un nuevo proyecto, se trata de una herramienta de marketing, que las empresas compran para recoger informacion de las opiniones que los consumidores van dejando en internet, (foros, blogs, noticias, redes sociales...) y darse cuenta de ese modo que es lo que deben corregir o explotar para agradar al público, mejorar su reputación y obtener así mejores rendimientos.

Deberiamos nosotros también preocuparnos por la imagen que estamos proyectando a nuestro alrededor y mejorarla en lo posible? Obtendriamos mayores rendimientos?

Yo creo que hasta cierto punto hay que cuidar la reputación, pero sin perder nuestra autenticidad, al fin y al cabo, nunca llueve a gusto de todos.

No hay comentarios:


contador

contador prueba

Datos personales

"No soy tan fuerte como la armadura que me protege, soy más como, la sonrisa forzada que invade el lamento de mi alma"